Bio

K ́ALA MARKA: Un proyecto exitoso de identidad en el mundo

contemporáneo

Bolivia y Guatemala son los únicos países americanos denominados “testimoniales”.

Sus poblaciones son mayoritariamente originarias y su cultura continúa viva.

Particularmente, Bolivia conserva vigorosos rasgos de la cultura preincaica, donde

la luz de Tiwanaku como centro energético del planeta continúa manifestando su

influencia que excede las fronteras y manifiesta la llegada de un nuevo tiempo.

La producción cultural boliviana es, sin duda, una realidad cotidiana y no una referencia

museográfica. La cultura popular y el neofolklore que se aprecian en manifestaciones

vigorosas como el Carnaval de Oruro, la Entrada del Gran Poder y otras presentan

un vasto panorama de formulaciones populares sobre las bases autóctonas. Las raíces

continúan alimentando antiguas y nuevas expresiones, que algunos países vecinos han

comenzado desenfadadamente a mostrar como suyas. Esto confirma que el factor de

influencia que se irradia desde Bolivia es innegable.

Es en este contexto donde debe destacarse el trabajo de K ́ala Marka, un proyecto

de valorización y evolución del folklore boliviano y latinoamericano que ha resuelto

exitosamente una ecuación: mantener el espíritu originario y traducirlo a través del

tiempo para llegar a muy extensos públicos en Hispanoamérica.

De esta manera, la permanencia del sonido ritual, mágico y milenario de los aerófonos

andinos (Sikus, quenas, tarkas y varios otros) se articula con los de las cuerdas que

se han mestizado en la música criolla y a esos sonidos y ritmos se han adaptado los

instrumentos electrónicos y la tecnología digital para proyectar la música boliviana

y andina ante nosotros mismos y al resto del mundo. Este trabajo presenta una

irreprochable ética que mantiene inalterable la personalidad o el “orgullo” cultural,

así como una alta calidad musical que hace posible la contemplación telúrica, el

festejo popular y la reflexión que motiva sus canciones que son ya característicos de la

propuesta de este extraordinario grupo.

Fundado en La Paz en 1984, por Hugo Gutiérrez y Rodolfo Choque “K ́ala Marka”

es, al presente, el grupo de música andina más representativo de Bolivia y de mayor

impacto e influencia en los países andinos. Su trabajo ha sido apreciado en grandes

escenarios del ámbito latinoamericano, así como de todos los continentes. Su amplia

discografía, distinciones por su venta, giras, presentaciones en acontecimientos de

carácter internacional y los reconocimientos recibidos, les permiten con certeza ser

considerados como un impulso musical y cultural de grandes dimensiones.

La temática de sus canciones se orienta fundamentalmente a la recuperación y

revalorización de nuestra identidad, al concepto originario sobre el medio ambiente y a

la vida misma dentro de las distintas manifestaciones rituales y populares. En sus veinte

años de vigencia, sus dos fundadores han convocado a los más granado de los músicos

e instrumentistas de Bolivia y de otros países para sus grabaciones y conciertos, que

también han sido documentados en vivo. En estas puestas en escena no podía faltar

la magia de la danza, por lo que se ha contado con destacadas compañías de danza de

Bolivia y de diferentes países del mundo.

La crítica especializada le ha dedicado elogiosos artículos, al conocer las virtudes

de su propuesta, que parte de una cuidadosa investigación y rescate de lo autóctono

par luego esparcir este mágico tesoro a través del uso de la tecnología sin perder un

ápice de su formidable identidad ¿es posible cuestionar su éxito entre el público si su

trabajo es apreciado tanto por los mas exigentes auditorios como por el masivo público,

especialmente el de lo jóvenes.

K ́ala Marka, proviene de dos voces del aymara ( K ́ala: Piedra y Marka: ciudad o

pueblo ) Su significado es muy amplio: es la piedra angular de Tiwanaku, son los

Achachilas tutelares de la Cordillera Real, es el ancestro andino , los saberes y haceres

de sus mayores, es su sabia manera de unirse con la madre tierra sin devastar ni

contaminar. Y esta visión trasciende las fronteras de nuestros países, por ello, junto a

ese Ajayu (espíritu) que Hugo Gutiérrez y Rodolfo Choque han alimentado y seguido

por veinte años, están los pueblos originarios de Bolivia y de la América ancestral.

En uno de sus últimos álbumes “Américas” están conjuncionados los latidos de

Aymaras, Quechuas, Chipayas, Ayoreos, guaraníes, y más allá aún, lleva las voces de

Araucanos, Chibchas, Caribes, Navajos, Caribes, Aztecas, Mayas y tantas otras etnias

del continente americano en una danza guerrera de tristeza que da paso a la convicción

de resistencia : Los Tobas.

Kalamarka cumple con el desafío de ser auténtico y contemporáneo, en un momento

en que la humanidad parece haber perdido su alma, pavimentada por la estandarización

de los “valores” de consumo y uniformada por una globalización que hace peligrar la

biodiversidad natural y cultural de este mundo.